Si la vieras de nuevo quizás no la reconocerías.

Su cuerpo no ha cambiado mucho.

Su pelo más corto,

los cristales por los que ve la vida

a veces  son más grandes otros imperceptibles,

sus curvas algo más prominentes de lo que solían verse.

 

Si la vieras de nuevo te sorprenderías.

 

Su esencia habitaba en una caja acorazada,

llena de polvo y abandonada en el olvido.

La identificabas por sus máscaras no por su esencia.

Olvido, tormento, culpa, tristeza, rechazo, odio.

 

Quizás si supiste mirar la seguirás reconociendo,

por que su esencia siempre ha sido la misma

que se escondía en ese

rincón asustada.